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Juan Fajardo

Juan Fajardo

El fotógrafo que quería ser músico
Por Blanca Lacasa

«¿Una anécdota? Pues sin ser yo muy fan de KISS, recuerdo unas fotos que les hice. Ya les había visto en directo y les había fotografiado tocando, pero estar con ellos en los camerinos y ver toda esa parafernalia desde dentro es un auténtica locura. Verlos ahí sin maquillar o esos trajes que sobre el escenario se ven espectaculares pero que si los tocas parecen del todo a cien… Flipé. El asunto es que quería hacerle una foto a Paul Stanley retocándose en el espejo. Se lo planteé y me respondió: ‘No puedes hacer esa foto porque, por contrato, KISS sólo puede salir de frente’. ¡Hasta la luz para fotografiarlos ha de ser frontal! ¡No se les puede iluminar desde un lado! Es esa cosa de la industria americana en la que absolutamente todo está estipulado. ¡Alucinante!”

Esta es sólo una de las mil anécdotas que el fotógrafo Juan Pérez-Fajardo (Madrid, 1969) guarda en su memoria.Considerado -con toda justicia- como uno de los grandes fotógrafos musicales de este país, por delante de su objetivo han pasado desde la plana mayor de las luminarias nacionales (Loquillo, Enrique Bunbury, Luz Casal, El Cigala o Camela) hasta artistas de relumbrón galáctico de la talla de Nick Lowe, Bobby Gillespie, Santana o Neneh Cherry. Algunos retratados casi a su pesar (como Patti Smith que no tenía su mejor día, “fue simplemente borde, pero hay que entenderlo: llevaba toda una gira por Europa firmando libros”), otros con la urgencia y la autenticidad que dan los cinco minutos de camerino previos al show (Bobby Gillespie con ese gesto suyo inconfundible por inmutable) y otros tantos -la mayoría- posando para la inevitable promoción. “He trabajado poco con modelos, pero está tirado. Les dices: ‘mira para allá’ y lo clavan; ‘pon la mano así’ y lo hacen. Sin embargo, para muchos músicos, las fotos de promo son un tormento y hay que ganarse su confianza, que se olviden de la cámara, que la situación no les imponga y que no sientan que les estás robando el alma. Hay mucho trabajo psicológico previo porque lo que pretendo con mi trabajo es que se entienda la música que hacen de un vistazo y para eso necesito que confíen”.

A esta confianza ciega contribuye el hecho de que Pérez-Fajardo es músico de corazón. Sabe mirar y lo vive como si fuera uno más de la banda. Es, en cierto modo, el reverso gráfico de ese ‘músico frustrado’ que, para muchos, son los críticos musicales. Empeñado en ser músico desde pequeño, habiendo pasado por más de una banda, tuvo que conformarse -es un decir- con ser el que contaba en una sola imagen lo que sucedía en esa cosa que él tanto disfrutaba: los conciertos. “En el fondo me hubiera molado ser yo el de la foto, pero al final estoy en la música que es lo que me gusta”. Pérez-Fajardo empezó de casualidad. Rebotado de una carrera de Físicas que le aburría soberanamente y expulsado por la gran crisis de 2008 de la industria de la animación con la que, hasta ese momento, se ganaba estupendamente la vida, empezó a ejercer como fotógrafo en conciertos por puro azar. Aunque claro, a la suerte siempre hay que ayudarla un poquito. En este caso, fue un empujón en toda regla. “Una noche, le estaba enseñando a un amigo unas fotos de un viaje a Utah en la sala El Sol (Madrid), Eva [Amaral] las vio, le encantaron y se quedó con la copla. Poco después, se celebraba el festival South by Southwest. Y como quería trabajar con la revista Rolling Stone, se me ocurrió hablar con Amaral y decirles que los de la Rolling estaban interesados en que fuera al festival a hacerles fotos y a la revista les dije que había hablado con Amaral y que querían que les hiciera fotos. No he vuelto a hacer este tipo de cosas porque no está bien pero me salió de puta madre”. Y tanto… ¡Bendita caradura!

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Hoteles con mucho ritmo

Hoteles con mucho ritmo

Por Laura Martínez

Como diría Bowie “Put on your red shoes and dance the blues”, o puede ser un Swing, un Chachachá o igual te seduce más mover el body a ritmo de un tema de Disco-Funk. En Concept la música es el alma detrás de cada hotel y por eso todos tienen una personalidad única e irrepetible. Las playlists que suenan en ellos y los DJ’s que amenizan nuestro universo resumen a la perfección el vibe de cada uno.

Santos Ibiza

Tus artistas favoritos de todos los tiempos se elevan a la categoría de santos en Santos Ibiza. Nuestro templo de celebridades estrechamente ligadas a la Isla de Ibiza sugiere Balearic House, Disco, algo de Deep y Down Tempo. Cada momento del día evoca un tipo de música, por eso sus desayunos frente al mar están amenizados con soul y bossa pero la cosa cambia a lo largo de la mañana y se da paso al sonido baleárico, House y algo de Funky. El sonido de tarde es el turno del DJ, que arranca con un Deep House amable para escuchar tumbado con un “Ain’t no saint” en mano.

Tropicana Ibiza

La estética Mi-Mo, los colores vivos y los guiños a “Cocktail” – esa peli noventera con la que Tom Cruise hizo que quisiéramos quedarnos a vivir en la barra de un bar – inspiran la estética de Tropicana, donde las copas de Martini se convierten en duchas y no podrás dejar de pedir un cóctel detrás de otro. Envuelto por un ambiente tropical muy Miami Beach, “Tropicana es el equivalente a un mix de Disco Funk, Tropical Jazz, 80’s vibes y Bossanova”, como lo define Simone, DJ de cabecera del hotel y un enamorado de estos estilos que están en constante reinvención.

Dorado Ibiza

Una carta de amor a las canciones de oro del Rock. Eso es Dorado Ibiza, una declaración de intenciones que suena a lo mejor del Classic Rock, Folk, 70’s y Soul. En este santuario del rock frente al mar, cada habitación está dedicada a una canción que fue disco de oro. Artistazos como Jim Morrison, Blondie o Bruce Springsteen tienen su dedicatoria en forma de habitación de hotel, donde la canción de oro se reproduce en vinilo al meter la tarjeta o cantar en la ducha se convierte en un concierto con micrófono incluído. No más cantar con el champú en mano.

La música es ese lugar al que puedes viajar siempre que quieras y los hoteles de Concept están pensados para que te puedas tele-transportar a Miami, Cuba o Nashville sin moverte de Ibiza. Imagen y soundtrack nunca fueron tan de la mano.

Cubanito Ibiza

Todo el sabor y el carácter de Cuba están en en el hotel Cubanito, con toques de Latin Jazz, Salsa, Boogaloo y Merengue. Jordi Cardona es el encargado de ponerle ritmo a los atardeceres eternos -mojito en mano- que tienen lugar en la azotea de este trocito de Cuba en el mediterráneo. Además, todos los martes podrás disfrutar de nuestro Salsero donde podrás dar rienda suelta a las caderas en clases de salsa. Y los domingos, disfrutar de actuaciones en vivo de leyendas como Ricardito, el “Julio Iglesias cubano”, que ha cantado con Celia Cruz o Juan Luis Guerra.

Romeo’s Motel & Diner

Todo lo que has visto en las road movies americanas de los 60 y 70 está a punto de pasarte a ti en Romeo’s Motel & Diner. Inspirado en los love motels de la Ruta 66, Romeo’s es nuestro hotel más cinematográfico. Incluye una habitación pensada expresamente para hacer el mal, un diner abierto 24h digno de una peli de Tarantino y una capilla para casarte -y divorciarte en la misma noche- como en Las Vegas. Folk, Americana, Classic Rock y mucho 70’s le ponen la guinda con luces de neón a tu aventura más salvaje.

Paradiso Ibiza Art Hotel

Paradiso Ibiza Art Hotel es nuestro paraíso rosa pastel particular, donde se fusionan el arte y el estilo art decó en un espacio onírico y ¿a qué suenan los sueños? Pues a Nu Disco, Italo, Balearic Beat y 80’s vibes básicamente. Una galería de arte firmada por Adda Gallery Paris, un estudio de tattoos, exposiciones en el lobby y una habitación acristalada no apta para tímidos. Ya quisiera el mítico Ocean Drive de Miami…

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Luxury Braco

LUXURY BRACO

Luxury Braco is a new luxury brand that meets the needs of our pets by giving them the greatest innovation and comfort, adding a premium design.

Luxury, comfort and design for your pet, Luxury Braco presents its range of luxury products

Luxury Braco is a new luxury brand that meets the needs of our pets by giving them the greatest innovation and comfort, adding a premium design.

It was born from the idea of ​​unifying two fundamental concepts for lovers of animals and home design, lengthening and improving the existence of our pet and providing an exclusive design that improves the appearance of our home.
The company is committed to the most avant-garde design, without forgetting the comfort of our pets. Starting a new stage in the world of pet bed design, also offering a unique after-sales service.
The Luxury Braco beds are made with the kings of the house in mind. Made by hand individually, in methacrylate of the highest quality, a hygienic material at the same time as modern and totally exclusive. We can find different combinations in the color of the cushion as in the color of the structure and in all its sizes in both the Cocoa and Savannah models.

The cushions are made of memory foam, a material adapted to the needs of your pet that improves their quality of life avoiding bone and muscle problems, which helps reduce future ailments caused by sleeping on cold and hard surfaces. On the other hand, they are lined in a polyvalent anti-stain and anti-hair fabric, which allows easy and comfortable cleaning, which will help to maintain the hygiene and quality of the bed as the first day.
The avant-garde element that will complement the decoration of the house is found both in the color of the cushion and that of the bed structure, both combinable with each other, as well as a wide range of tones and possibilities for a totally exclusive design.

Designed for each size of animal, we can have Luxury Braco feeders. Made of 10mm Perspex of the highest quality and with an excellent gloss, they can be combined to personal taste.

The trough is removable, which allows the separate washing of the utensils for food and drink, made of the best stainless steel, which makes them maintain the best hygiene as well as a lasting shine for many years.
They are available in two models, five sizes and in a multitude of colors.

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The Real Ones- Juanito

Amor por la tradición

Joan Riera es Juanito para los amigos, el entrañable dueño del restaurante Ca n’ Alfredo en pleno paseo de Vara de Rey, un local de encuentro y buen comer. Medalla de oro de la ciudad de Ibiza y buque insignia de la cocina tradicional ibicenca desde 1934, Ca n’Alfredo es la sobremesa con amigos, el sábado de arroz de matança y Flaó con la familia. Es casa y es refugio, es donde te paras a saludar Joan y le das recuerdos de parte de tu abuelo o de tu madre. La sala y la atención corren de su cuenta pero la supervisión de la cocina es de su mujer, Catalina. Esta es una charla sobre tradición culinaria y pasión por el trabajo bien hecho. Te sugiero leer esta entrevista con el estómago lleno o prepárate para ponerte los dientes largos.

Me da a mí la sensación ¿o a la cocina Ibicenca no se le da el bombo que se le da a la vasca, la asturiana o la canaria? No había escuchado hablar del sofrit Pagés o la Greixonera en mi vida hasta que vine a vivir aquí. Es de las cocinas más elaboradas y sabrosas que hay en España y te lo dice una asturiana…
Sin duda. En los 70 Ibiza pegó un boom turístico impresionante y se llenó de restaurantes despersonalizados, la cocina ibicenca siempre había estado relegada a cuatro sitios de toda la vida. Me considero un impulsor de nuestra tradición culinaria y con el Consell de Ibiza conseguimos crear una marca llamada Sabors d’Eivissa que aboga por la cocina y el producto locales. Ha tenido un auge importante y hemos estado presentes en infinidad de ferias culinarias como Madrid Fusión. Me enorgullezco al decir que hoy en día la cocina ibicenca goza de muy buena salud y en la Isla hay cada vez más calidad frente a cantidad.

 

Como dice tu amigo y colega Juan Mari Arzak en el prólogo de tu libro Ca n’Alfredo: Historia, Recuerdos y Cocina “Más importante que la apuesta por la gastronomía es la apuesta por los valores humanos” ¿Es igual de importante la atención y el cariño que una cocina de calidad?
Juan Mari es un gran amigo y me dio la mejor receta que me podían dar: “No te jubiles ni pa’ Dios”. Esto es una pasión para toda la vida y lo que más feliz me hace es que la gente se vaya contenta de mi restaurante. Conocer a un niño que venía con sus padres y después verlo a los 40 con su mujer y sus hijos sentado a la mesa. Eso me pone como un pavo real (risas). La cocina hay que cuidarla mucho pero a los clientes y amigos, más todavía.

En sus inicios, Ca n’Alfredo se llamaba “Verner y Gertrudis” y lo regentaba un matrimonio alemán. Posteriormente lo llevó otro matrimonio judeo-alemán que vino a Ibiza huyendo de los nazis. ¿Cómo llegó a manos de tu padre, Josep?
Sí, los judío-alemanes eran unos “máquinas”. Mi padre les compró este local y después montaron un hotelito en la playa en San Antonio. Fueron los que le pusieron el nombre originalmente, era una saga de siete hermanos y el mayor se llamaba Alfredo. Después yo lo convertí en “Casa de” y mi hijo mayor se llama Alfredo. Lo intenté después con alguno de mis nietos pero no me dejaron (risas).

¿Cuál es la especialidad de la casa? Lo que hay que pedir sí o sí.
Hacemos buenos arroces y buenos guisos. Me vanaglorio mucho de los pescados al horno y los platos típicos como el Sofrit Pagés.

Me sorprende la cantidad de restaurantes que descubro en la Isla. Hay muchísima competencia. ¿Cómo se consigue seguir siendo un referente después de tantos años?
Es muy complicado, no te voy a mentir. Creo que ha sido a base de amor por el trabajo y mucha constancia. Cuando disfrutas lo que haces y te va la vida en ello… no puede salir mal.

Las paredes de tu restaurante son un paseo por tus comensales más célebres. ¿Quién recuerdas que te cayera en gracia y no sabías ni quién era?
Pues me acuerdo de un chaval muy alto y muy buena gente que vino a comer con sus padres; Ricky Rubio, ahora está en la NBA y es un crack pero cuando vino estaba empezando a despuntar en el Barça. Yo soy muy futbolero pero de basket no me entero. El chaval quedó encantado con la comida y quiso hacerse una foto con los cocineros ¡y no al revés! (risas). Luego me enteré de quién era y sigo su trayectoria meteórica de la que me alegro muchísimo.

 

Su mujer Catalina está al frente de la cocina ¿en casa quién está a los mandos del fogón?
¡La meva dona! (risas). Yo lo que hago muy bien son los huevos fritos con puntilla con el aceite bien caliente, eso se me da de muerte. Con unas patatas y sobrasada…buah.

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Marcos Torres

MARCOS TORRES

11 Septiembre – 1 Noviembre

Este ibicenco es un artista gráfico con una dilatada carrera artística que ha llevado a cabo tanto nacional como internacionalmente. Posee un particular estilo caracterizado por un fuerte vínculo con la música, el cine, la mitología Pop y la pasión que logran transmitir al espectador a través de una estética poderosa y sensual.

Marcos cerrará las exposiciones del lobby trayendo a Paradiso su reconocible y característica narrativa visual, dominada por el culto al color y el impacto visual.

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The Mystery of The Pink Flamingo

THE MYSTERY OF THE PINK FLAMINGO

El icono Kitsch

Por Laura Martínez

Hablamos con Javier Polo, director de la película-documental sobre los misterios de la iconografía de este particular ave rosa. Un animal que aunque rara vez se deja ver, está por todas partes. La cinta se ha estrenado en salas de cine por todo el país, toda una heroicidad en tiempos de pandemia.

Un flotador en la playa, el jarrón que te regaló tu madre por navidad, el mechero que alguien te presta cuando pides fuego a la salida de un bar…a priori todas estas cosas no tienen nada en común pero si te fijaras en ellas, si te fijaras bien, descubrirías que tienen forma de flamenco, dibujos de flamencos, o cualquier cosa relacionada con un flamenco: Su pico, sus finas patas doblándose al revés, su plumaje rosado. Está ahí, te acecha. La fiebre del flamenco rosa lleva persiguiendo al mundo más tiempo del que podemos recordar y por fin alguien hace algo para descubrir qué significa toda esta locura.

Javier y Guillermo Polo –Los Hermanos Polo– han emprendido un viaje de costa a costa por EE.UU, el país de la excentricidad, del Kitsch. Seguramente el origen de esta obsesión y el lugar donde concluirá (o no). Miami, Las Vegas, Chicago o L.A, han sido los dispares escenarios que han recorrido los Polo buscando el sentido del Pink Flamingo. Cuando le pregunto el porqué de esta temática, Javier lo tiene claro “Yo no elegí al Pink Flamingo, el Pink Flamingo me eligió a mí, como le sucede a Rigo en la película. No tuve escapatoria, se convirtió en algo inevitable y el único remedio para curarme de esa fiebre fue hacer el film, literalmente”.

La búsqueda de personajes enamorados de la figura del flamenco rosa fue de las cosas que el cineasta recuerda como más gratificantes, el factor humano. Todos ellos acompañan al protagonista, Rigo Pex, (Meneo) al que Javier describe como “músico, performer, demonio de Tazmania, presentador de Radio 3 y agitador cultural por ese orden”. Rigo está guiado en su búsqueda por el actor y director obsesionado con el Kitsch Eduardo Casanova, el pintor y muralista alicantino Antonyo Marest, el siempre irreverente cineasta de culto John Waters o la gurú musical Allee Willis, compositora -entre otros muchos hits- de temas como “September” de Earth, Wind and Fire, que nos dejó en 2019 a causa de un fallo cardiaco.

Javier se emociona al recordarla: “una mujer homosexual que nació en Detroit en el 47 y se involucró con la comunidad afroamericana y la música de la Motown….toda una artista en el sentido más amplio de la palabra y una persona admirable, valiente y pionera siempre, que nos regaló la mejor entrevista para cerrar el film”. A pesar de la meticulosa selección de personajes Javier reconoce que se les quedó una espinita clavada con el cantante de Electric Six, Tyler Spencer, con el que finalmente no pudieron cuadrar la entrevista y admite que lo más difícil fue hacer recortes a John Waters porque “Todo lo que salía de su boca era oro puro”.

A estos hermanos valencianos, la afición por el cine les viene de casta; una madre que les llevaba a ver pelis de Tarantino a la tierna edad de ocho años y un padre que les inculcó el cine clásico de los Hermanos Marx, Kubrick o Woody Allen. “Siempre teníamos largos debates y charlas sobre las películas. La verdad es que hemos sido unos privilegiados por descubrir tanto cine desde muy jóvenes, así que fue una consecuencia muy natural para nosotros acabar dedicándonos a esto”. La predilección por los colores pastel y la estética colorista, tan presente en la película y protagonista de nuestros hoteles Paradiso, Tropicana y Cubanito –donde se rueda una parte- se lo deben a grandes referentes como Wong Kar Wai, Wes Anderson o Almodóvar.Lo próximo de Los Hermanos Polo será “Pobre Diablo”, una comedia de humor negro que esta vez dirigirá Guillermo, sobre un escritor frustrado que ha de viajar con el cadáver del pieza de su hermano desde Asturias a Benidorm para cumplir así su último deseo. Imaginación no les falta.

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The Bleuve

THE BLEUVE

Subasta 5 de septiembre, 2021

 

Concept Hotel Group y The Bleuve nos aliamos para dar despedir al verano.

La firma independiente de cazadoras pintadas a mano ha creado un diseño que respira la estética arty y los valores tan valiosos de la marca del grupo hotelero PARADISO IBIZA ART Hotel.

Esta chaqueta-joya será subastada el 5 de septiembre de 2021. La cantidad recaudada con esta subasta será destinada a la ONG Ibiza Preservation Foundation, que vela por los mismos valores que ambas marcas.

La subasta se realizará en base a las pujas que realice el público que acuda presencialmente al evento o vía streaming al evento online que se retransmitirá.

 

 

As far as fucking goes, rumour has it that Johnny Depp and his then girlfriend (the always discreet and restrained Kate Moss) got down and dirty on each and every single bed in the Marmont. Not bad going considering that there are 63 rooms in the hotel, many of them with extra beds… but personally I find Dennis Hopper’s numbers way more interesting, who instead of wasting time and money jumping from room to room decided to get just one room and put 50 Playboy bunnies in there for himself. Undoubtedly two very different, though equally respectable, ways of finding oneself.

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Legendary Hotels

MAKE DINERS GREAT AGAIN

Chateau Marmont: Un hotel con la boca cerrada
Por Pablo Burgués

 

Si ningún famoso se ha dignado a palmar de sobredosis en tu hotel; si ninguna Rock Star se ha paseado en bolas por tu lobby; si nadie ha usado una de tus habitaciones para montar una orgía de dimensiones bíblicas… Entonces me veo en la obligación moral de decirte que lo tuyo no es un hotel decente, sino un triste camping con puertas. O peor aún, un resort.

Y es que si el homo sapiens fuese un animal de fiar, la categoría de un hotel no se mediría por anodinos comentarios de TripAdvisor, sino por la cantidad y calidad de los desmadres acontecidos tras sus muros. De ser así, el Chateau Marmont de Los Ángeles tendría más estrellas que el cinturón de Orión.

 

Uno de esos bochornosos (a la par que maravillosos) acontecimientos tuvo como protagonista a John Bonham, batería de los Led Zepellin. Una calurosa noche de verano el manager de la banda se encontraba en el lobby del Marmont reunido con los abogados de una gran discográfica. Tras meses de duras negociaciones, un nuevo y multimillonario contrato estaba a punto de cerrarse entre ambas partes. Pues bien, al bueno de Sir Bonham no se le ocurrió mejor manera de mostrar su agradecimiento y respeto hacia el sello que pasearse por la recepción del hotel en bolas a lomos de su Harley. Según cuentan nadie resultó herido, eso sí, espero que el sillín de la moto fuera de cuero bueno y no sintético, porque la combinación “escay” + “sudor estival” + “esfínter a pelo” puede llegar a generar un efecto vacío de más de 7 atmósferas y no te extirpan la moto del culo ni tirando de radial.

Y ya que hablamos de piel y batacas, otra batallita sonada fue la protagonizada por Keith Moon (el desfasao de los Who) quien tras ver salir volando un televisor por la ventana de la habitación de Keith Richards (el desfasao de los Rolling) decidió subir la apuesta y lanzó el sofá de la suya a la piscina. Según sus propias palabras lo hizo “para comprobar si flotaba”, una duda existencial que ha acompañado al hombre desde sus orígenes.

En cuanto a lo que folleteo se refiere, se rumorea que Johnny Depp y su por entonces novia (la siempre discreta y comedida Kate Moss) se dieron fuerte y flojo en todas y cada una de las camas del Marmont. El dato no está nada mal teniendo en cuenta que en el hotel hay 63 habitaciones, muchas de ellas con cama supletoria… Pero personalmente me parecen muchos más interesantes los números de Dennis Hopper, quien en lugar de perder tiempo y dinero saltando de habita en habita decidió pillar solo una y meter en ella a 50 conejitas Playboy para él solo. Sin duda dos maneras muy diferentes, aunque igualmente respetables, de encontrarse a uno mismo.

Pero no todo fueron risas en el 8221 de Sunset Boulevard… Una noche de marzo de 1982 se juntaron allí tres perlitas con más peligro que Las Grecas: Robert de Niro, Robin Williams y John Belushi. Al amanecer los dos primeros plegaron para su casa, pero al tercero le pilló la vaquilla y siguió de farra eternamente… 5 días más tarde lo encontraron cacahuete en su habitación con una sobredosis de speedball (mezcla de heroína y cocaína por vía intravenosa, una mixtura menos recomendable que un colirio con Super Glue 3).

 

Y te estarás preguntando ¿si realmente todas esas cosa guapas sucedieron en ese lugar, cómo es posible que nunca antes haya oigo hablar de él? Pues porque una de las claves del éxito del hotel es la discreción. De hecho no existen apenas fotos ni grabaciones de las cosas que te he contado por lo que muchas de ellas se mueven entre la realidad y el rumor. Así que como bien decía Harry Cohn, fundador de Columbia Pictures: “Si vas a meterte en problemas, hazlo siempre en el Marmont”

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Make diners great again

MAKE DINERS GREAT AGAIN

Por Laura Martínez / Foto: Adam Johnston

Esos eternos símbolos de la cultura pop americana que hace 20 años copaban las calles, están en horas bajas. Los alquileres desorbitados y el relevo generacional han dejado noqueado a un sector que se niega a ser el recuerdo de una época. Los diners son mucho más que eso y no lo digo yo, lo dice el séptimo arte.

En 1990, el genio gafapasta Martin Scorsese estrenaba “Goodfellas” la cinta de culto que será recordada como una de las pelis en las que más se dice la palabra f**k de la historia del cine. Pues bien, en dicha obra maestra hay una escena en la que Joe Pesci y Ray Liotta esperan a robar un camión en el parking de uno de los diners con más solera de Nueva York: El Airline Diner. Este clásico es hoy propiedad de la franquicia de comida rápida Jackson Hole, que ha mantenido amablemente gran parte de los detalles de interiorismo y fachada intactos desde que se abriera allá por el 52: El característico neón de entrada, las jukebox originales o la máquina de chicles son auténticas reliquias.

Otro que ha acogido más de un rodaje entre batido y batido de fresa es el Dinah’s Family Restaurant en L.A: Peliculones como “Little Miss Sunshine” o “Drive” han contado con sus platos combinados y sus inconfundibles sofás circulares pero sin duda las más notables que se han dejado caer por allí son “The Big Lebowski” y “Pulp Fiction”. La inolvidable comedia de los Coen que nos dejó un sinfín de frases para enmarcar, rodó aquí una escena donde se reunían esos nihilistas de los que ya nos advertía The Dude: “Esos tipos no creen en nada”. Y uno de ellos es Vincent Vega, quien también se sentó a desayunar en el Dinah’s. La especialidad de la casa -además de los rodajes legendarios- es el pollo frito y las costillas con salsa barbacoa.

Pero sigamos con Tarantino y su obsesión por estos templos de las calorías. La primera localización que utilizó para una peli fue precisamente un diner, el Pat & Lorraine’s Coffee Shop de Los Angeles. La escena de “Reservoir Dogs” está liderada por Steve Buscemi diciendo aquello de “I don’t tip”, comentario que desemboca en un debate que el propio Quentin presencia junto a sus actores fetiche. Una lista de los diners imprescindibles del cine tenía que contar con la presencia de David Lynch y su “Mullholland Drive”. Winkie’s Diner – ahora llamado Caesar’s – es el protagonista de un sueño del prota y lo puedes encontrar en Gardena, L.A.

En Ibiza también hay un diner que hace ruido: El de Romeo’s Motel & Diner. El último grito de Concept ya ha sido testigo de multitud de rodajes. ¿El más sonado? De la mano de Diana Kunst y los mismísimos Stones con su “Criss Cross”. Nuestra suculenta carta cuenta con una selección de milkshakes de tamaños imposibles y los mejores hot dogs que has probado nunca. Eso sí, sin olvidarnos del toque mediterráneo. Ya estás tardando en venir a desayunar porque tenemos cultura diner para rato.

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Alehk Rod

ALEHK ROD

Paradiso Art Hotel del 2 de agosto al 10 de septiembre

Esta madrileña multidisciplinar es única en su especie: Diagnosticada con una anomalía ocular que reduce su agudeza visual, Alehk ve a través de contrastes de luz y texturas, por lo que su percepción espacial es mínima.

Su singularidad reside en la forma en que mira las cosas: Coge un objeto y transforma lo que ve reconstruyéndolo y plasmándolo en el cuadro. El color, las geometrías y lo abstracto moldean la obra de esta artista tan peculiar.

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